Horizonte… diferencias que hacen posible la casa propia


Cr. Julián Benassi

 

La vivienda propia y digna es uno de los objetivos más difícilmente alcanzables por el hombre común; entre otras cosas, por sus altos costos, requisitos y riesgos de insolvencia que su financiación implica.

“Entonces lo hago todo por mi cuenta”, es la primera solución que a muchos nos viene a la mente, pero luego aparecen los impedimentos: falta de dinero, falta de tiempo para construirla, falta de especialización en construcción, compras y cuidado del material, etc.

Surge entonces como una segunda alternativa, la de “hacerlo todo por nuestra propia cuenta”, mediante una herramienta cooperativa como es Horizonte, y es aquí donde los impedimentos comienzan a disiparse, y la vivienda propia a convertirse en posible.

En primer lugar, no existen en Horizonte los importantes requisitos para poder acceder, que se requieren en el sector lucrativo privado (garantías, acreditación de ingresos, composición del grupo familiar, etc.).

En segundo término, una vez ingresado al Sistema –y tras cumplimentar el debido camino– Horizonte proveerá en un barrio recién construido una casa nueva, a estrenar por cada postulante (Asociado), a diferencia de otras alternativas en las que miles de postulantes en proporción 3 a 1 ó 4 a 1 esperan largos períodos para ver si salen sorteados, o bien, para conseguir dentro de su crédito ya acordado, una vivienda en venta “apta crédito”, aunque más no sea a refaccionar.

En tercer lugar, lo que Horizonte logra construir por ejemplo a un costo de $1 millón (dos dormitorios, lote e infraestructura en Tipología Económica “C”), en el mercado se consigue a costos superiores a $1,3 millones para equivalentes viviendas, según nuestras estadísticas. Tal diferencia se explica por la suma de ahorros logrados y trasladados al Asociado, en autoproducciones varias y autoconstrucciones (vivienda e infraestructura), con alto grado de eficiencia y también no cargando ganancia alguna.

Obviamente que no demanda el mismo esfuerzo cancelar $1 millón, que $1,3 millones, pero a ello debe aún sumarse dos factores. El primero es que la Tipología COMPACTA “E”, de 2 dormitorios arranca de mucho menor costo ($660.000) y el segundo factor importantísimo es que Horizonte no carga interés alguno, mientras que en el circuito financiero dichos intereses demandan en promedio entre el 55% y el 85% del esfuerzo económico del adquiriente, según surge de los propios simuladores informáticos bancarios (usted lo puede comprobar).

Ambos factores sumados (mayores costos e interés) llevan a 20 ó 30 años de plazo de cancelación financiera, lo que en Horizonte demanda normalmente entre 12 y 14 años en total.

Otro factor a tener en cuenta son los sistemas de actualización del valor de lo adeudado, que en el caso de Horizonte es exactamente igual al costo puro de los insumos componentes de la vivienda elegida, al momento de cada cancelación periódica (o cuota mensual). Aunque además, aplicando amplios mecanismos de Flexibilidad cuando el ingreso de sus Asociados se actualiza a menor ritmo que el costo de su vivienda. Dichos mecanismos anulan riesgos de insolventarse,  devenidos de “actualizaciones desparejas”; y también eliminan riesgos de llegar a cancelar más de lo que la casa cuesta.

En el sistema crediticio de mercado, el riesgo de imposibilidad de pago y ejecución de la hipoteca, es una de las mayores preocupaciones para quien presta y también para quien toma el crédito.

En síntesis, por todas las descriptas diferencias, Horizonte cubre en materia de vivienda un amplio espectro social que otros sectores no alcanzan a cubrir, permitiendo a sus Asociados adjudicar una vivienda con total certeza y sin riesgo alguno.

 

 Cordialmente.

 

Cr. Julián Benassi
Asesor General

 

 

 

Cr. Julián Benassi en Tv. – Canal C – Programa “Al fin y al cabo”